La Comisión de Bolsa y Valores de EE. UU. (SEC) ha revocado oficialmente el controvertido Boletín de Contabilidad del Personal 121 (SAB 121) y lo ha reemplazado con el SAB 122. Este movimiento allana el camino para que las instituciones financieras convencionales en los Estados Unidos mantengan criptomonedas, marcando un cambio significativo en el panorama regulatorio. El anuncio se realizó el 23 de enero, tras la inauguración formal de Donald Trump como el 47º presidente de los Estados Unidos. Junto a este desarrollo, Trump firmó su primer decreto ejecutivo sobre criptomonedas, estableciendo el Grupo de Trabajo Presidencial sobre Mercados de Activos Digitales para crear un marco para la regulación de criptomonedas y un acopio estratégico nacional de activos digitales.
El SAB 121 fue introducido por la SEC en marzo de 2022 como parte de su marco regulatorio para la custodia de criptomonedas. Requería que las instituciones financieras que mantenían activos digitales para clientes los clasificaran como pasivos en sus balances. Esta regla trataba los activos digitales de manera similar a los activos de custodia convencionales, como el efectivo o los valores.
La regla fue objeto de críticas generalizadas por parte de la industria de criptomonedas y las instituciones financieras. Muchos argumentaron que los requisitos de informes complejos y gravosos dificultaban que los bancos ofrecieran servicios de custodia de criptomonedas. La Oficina de Responsabilidad Gubernamental (GAO) pidió una revisión del Congreso, y aunque se aprobó una resolución bipartidista para derogar el SAB 121 en mayo de 2024, fue finalmente vetada por el entonces presidente Joe Biden.
La decisión de la SEC de revocar el SAB 121 al introducir el SAB 122 ha sido una victoria muy esperada para los sectores financiero y de criptomonedas. La regla original enfrentó una oposición significativa debido a su impacto en los informes financieros y la participación institucional en la custodia de criptomonedas. En septiembre de 2024, un grupo de legisladores republicanos presionó para su derogación, aumentando la presión sobre la SEC para reconsiderar su postura.
El SAB 122 elimina las directrices contables restrictivas que anteriormente categorizaban los activos criptográficos como pasivos. El cambio se alinea con el enfoque regulatorio cambiante bajo la nueva administración, centrado en fomentar la innovación mientras se mantiene la supervisión regulatoria.
Con la introducción del SAB 122, entran en vigor varios cambios notables:
Por ejemplo, bajo el SAB 121, una empresa que protege $1 millón en criptomonedas reportaría la cantidad total como un pasivo, lo que podría inflar sus obligaciones. Bajo el SAB 122, solo se registraría un riesgo estimado de pérdida, como $20,000 (2%), haciendo que los estados financieros sean más representativos del riesgo real.
La derogación del SAB 121 tiene varias implicaciones para la industria de criptomonedas y las instituciones financieras:
La industria ha recibido en gran medida la decisión de la SEC de derogar el SAB 121. Varias figuras notables han expresado su apoyo:
El sentimiento general es optimista, con muchos viendo la derogación como un paso hacia un entorno regulatorio más acogedor que apoye el crecimiento y la innovación en el sector de criptomonedas.
La revocación del SAB 121 y la introducción del SAB 122 señalan una nueva era para la custodia de criptomonedas en los Estados Unidos. Al eliminar regulaciones restrictivas y promover un enfoque equilibrado, las instituciones financieras ahora pueden explorar oportunidades criptográficas con mayor confianza. A medida que el panorama regulatorio continúa evolucionando bajo la nueva administración, la industria está lista para un crecimiento significativo y una adopción generalizada.